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Promesas del este

Lunes, 15 octubre 2007

Un consejo que nunca me dio mi madre es que jamás aceptase la invitación de una admiradora confesa de Viggo Mortensen para ir a ver una de sus películas al cine. Sobre todo, si incluye la posibilidad –luego certeza– de que, como diría Manolo Vieira, se le vea la chibichanga durante una escena de lucha en una sauna. El riesgo que se corre es sufrir un ataque de risa. Y la consecuencia, abandonar la sala, al acabar la película, humillado por las miradas acusadoras del resto de espectadores que la abarrotan.

Afortunadamente, apenas llegaba a quince el número de personas que veíamos Promesas del este el pasado miércoles, en la última sesión de los multicines de El Muelle. No puedo evitar que ese escaso número de espectadores se me antoje un irónico homenaje a los recientemente desaparecidos Multicines Galaxy’s.

Promesas del este es una película de esas que, por propia voluntad, nunca vería en el cine. Algo de lo que me arrepentiría cuando la viera en televisión. A priori, se trata de una historia de mafias rusas, sicarios y agentes del FSB, campando a sus anchas por Londres, en la que se mezclan asesinatos, violaciones y sexualidades reprimidas. Quizá pueda decirse que la cinta dirigida por David Cronenberg es, en ocasiones, demasiado sangrienta. Sin embargo, creo que la historia va más allá, al intentar mostrar que algunas personas que forman parte de ese submundo, aún pueden conservar algo de humanidad.

El reflejo de esta situación es Nikolai, a quien da vida Viggo Mortensen.  No voy a hablar de la solvencia con la que el intérprete de Áragorn o Alatriste se enfrenta a personajes tan diferentes entre si. Sin embargo, sí que hay que destacar la sobriedad con la que logra construir un personaje tan complejo como el de Nikolai, que se mueve entre dos relaciones completamente distintas: la atracción física que siente por Anna (Naomi Watts) y la obediencia que debe a Kiril (Vincent Cassel), el impulsivo hijo de uno de los capos mafiosos más importantes de la ciudad. Del hecho de que pueda combinar correctamente estas dos situaciones depende su vida.

Y de que pueda, o no, combinarlas, también depende que pueda seguir conservando los restos de humanidad que le quedan. El punto álgido de la historia llega con la escena de la sauna que, además de ser muy importante en el desarrollo de una trama en la que no todo es lo que parece, está diseñada para acercar bastante público femenino a las salas de cine.

Finalmente, y tras mucho pensarlo, no voy a comentarlaAngie lo hace con mucho más humor del que yo sería capaz de emplear. Y, eso seguro, de forma más benevolente. En su descargo –y de Alberto y Netito–, tengo que reconocer que, sin que lo pidiera, esperaron a que acabaran los créditos para salir de la sala. Eso, para un cinéfilo como yo, es un punto a su favor.

Aunque, quizá, sólo lo hicieran para evitar las miradas acusadoras del resto de espectadores.

5 comentarios leave one →
  1. teniente d'hubert permalink
    Martes, 16 octubre 2007 9:26 am

    Lo mejor de Viggo Mortensen es que tiene un registro muy amplio como actor: amish en Unico Testigo, marine en la Teniente O´Neil, jinete en Oceános de Fuego, espadachín en Alatriste… sin que haya quedado encasillado en el papel de Aragorn: no se puede decir lo mismo de Frodo Bolsón ( ups, digo Elijah Wood ) . Por cierto, por lo que veo a Vincent Cassel ( a quien descubrí en Ríos de color púrpura y que interpretó a uno de mis héroes favoritos del cómic, el Teniente Blueberry ) no le ocurre lo mismo que a Jean Reno, que siempre hace de francés ( cuando en realidad es casi español ) . Ah, buen vuelo y ya pensaré donde podemos celebrar la ya tradicional cena navideña aunque admito sugerencias. Saludos.

  2. Fonsov permalink
    Martes, 16 octubre 2007 1:15 pm

    Es lo que caracteriza a los españoles, hechar mierda sobre el tejado ajen, quizás para quitarse algo de la suya propia que les sobra por todos lados, llámese mafias, políticos corruptos, etc.

  3. Martes, 16 octubre 2007 1:23 pm

    ¿Mande? Aquí, que yo sepa, sólo se está hablando de una película. Mafias, por desgracia, hay en todos sitios.

  4. Miércoles, 17 octubre 2007 10:44 pm

    Siempre esperamos por el final … porque siempre hay posibilidades de que te enteres de algo interesante en los créditos finales 😉

  5. Miércoles, 17 octubre 2007 10:53 pm

    ¡Ah! y ¡que vivan Viggo Mortensen y las estrellas de la muerte! 😉

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