Saltar al contenido

Cómo organizar una boda y no morir en el intento

Lunes, 19 mayo 2008

Celebrar una boda es, por lo general, un acontecimiento festivo, un motivo de alegría. Sin embargo, hay ocasiones en las que la organización del evento supone más de un quebradero de cabeza para los novios y su entorno, llegando a amenazar seriamente el buen fin del matrimonio.

Un claro ejemplo de ello es la desternillante historia que cuenta Mark Haddon en su novela Un pequeño inconveniente, en la que, desde el momento en que Katie, una joven divorciada y madre de un niño de corta edad, anuncia que va a casarse con Ray, que, simplemente, no está a su altura, es evidente que nada bueno puede pasar.

Sobre todo si tenemos en cuenta que George, su padre se enfrenta a la jubilación y al miedo a la muerte, construyendo un estudio en el mismo jardín en que se celebrará el banquete y que a su madre, Jane, le resulta más difícil esconder su aventura amorosa con un antiguo compañero de trabajo de su padre que, encima, está invitado a la boda. Y, para terminar de liarlo todo, Jamie, su hermano, sufre una crisis de pareja, después de decirle a su novio Tony que desearía que no lo acompañara ese día.

Haddon aprovecha todos estos ingredientes para, contándola desde los distintos puntos de vista de cada personaje, hilvanar una historia llena de ternura y sencillez, recubierta de un sentido del humor que, por momentos, llega a rozar el absurdo, mientras las circunstancias arrastran a los miembros de la familia Hall hacia un ataque de nervios.

Porque, a medida que se avanza en la historia, el lector descubre que si organizar una boda es complicado, cuando todos los elementos parecen conjurarse para evitar que llegue a celebrarse, la tarea se convierte casi en imposible. En esos momentos de tensión, los eternos roces entre los distintos miembros de la familia afloran con mayor virulencia que nunca y la empresa parece condenada al fracaso. Los acontecimientos envuelven a los protagonistas en líos cada vez mayores y uno no sabe si la boda se suspenderá o si, al final, existirá una solución más sencilla de lo que parece.

Al final de todo, más allá de que la boda llegue -o no- a celebrarse, como dice uno de los personajes en el libro, los novios no son más “que las figuritas encima de la tarta”, porque “de lo que tratan las bodas es de las familias” y, al fin y al cabo, tendrán el resto de sus vidas para estar juntos.

Y después de leer la novela, el lector se queda con ganas de que de Mark Haddon la cuente cómo será la vida de la familia Hall después de ese día. Porque se habrá quedado con ganas de seguir pasando esos ratos agradables, inmerso en una lectura más que entretenida.

12 comentarios leave one →
  1. eowyn permalink
    Martes, 20 mayo 2008 8:33 am

    Uff. Ruymán, qué susto cuando leí el título… casi me da algo! jaja.
    Lo cierto es que comparto muchas de las cosas que relatas en lo que supone organizar cualquier tipo de evento “familiar”… a quién invitas y a quién no, a quién sientas con quién… porque auque para algunos se trate de una celebración para otros será algo así como una prueba personal del tipo “puedo con ésto y con más, pero que acabe pronto, por favor!”.En el fondo, supongo que forma parte de nuestra cultura de apariencias y del qué dirán (ya sabes la famosa frase del “dientes, dientes que es lo que les jode”) y que “organizar una boda” y “roces familiares” son cuestiones inseparables.
    Por cierto, no tenía muy claro lo de los muñequitos de la tarta pero ahora… he visto la luz!!!!
    Ah, y al menos hasta noviembre, no pienso leer el libro…

  2. teniente d'hubert permalink
    Martes, 20 mayo 2008 8:49 am

    Lo que está claro es que, por mucho que uno se esfuerce para que todo salga bien, siempre habrá alguien que no quede contento… 😀

  3. eowyn permalink
    Martes, 20 mayo 2008 9:04 am

    Teniente D´Hubert… tienes algo que contar que yo no sepa? 😉

  4. Martes, 20 mayo 2008 6:11 pm

    Eowyn, D’Hubert, ¿problemas con la lista de invitados? 😀

  5. Martes, 20 mayo 2008 10:00 pm

    Lo mejor de una boda, si es la tuya, es cuando todo ha acabado. Y no lo digo por el sexo, que también.

  6. Miércoles, 21 mayo 2008 12:06 am

    Ángeles, cuando compruebe en mis carnes lo que dices, aunque me temo que aún falta mucho para eso -y, sobre todo, con quién-, te daré la razón. Y no lo digo por el sexo, que también. 😉

  7. eowyn permalink
    Miércoles, 21 mayo 2008 8:35 am

    Lo tendré en cuenta, Ángeles, aunque no sé yo…

  8. teniente d'hubert permalink
    Miércoles, 21 mayo 2008 9:50 am

    Bueno, si solo fuera la lista de invitados… Que si vete al Registro Civil, que si ahora no consta tu confirmación en la partida de bautismo, que si mira los detalles de boda (para ellas y para ellos: por cierto, ¿te gustan los puros? ) , que si tienes presupuesto para un trío ( ¡de músicos, malpensado! ) , que si luna de mil en Cancún o República Dominicana… ¡Qué follón! 😀
    Por cierto, ahora que no me lee Eowyn, no sé si después del ajetreo de la boda puede haber fuerzas y/o ganas para “eso” … ;:D

  9. Miércoles, 23 julio 2008 1:23 pm

    Hola Ruymán, soy Vanesa, de BodaEstilo.com. No se si te acordará, pero estuvimos juntos en el crucero de LogiTravel.

    Estaba en lo mío, buscando cosas de bodas y casualidad, casualidad, he llegado hasta aquí.

    Buenísimo el post, y muy real. Organizar una boda es una de las 3 cosas más estresante que hay, por encima de cambiar de casa con mudanza incluida o cambiar de trabajo.

  10. Miércoles, 23 julio 2008 3:46 pm

    Vanesa, me alegro de que te haya gustado la entrada, aunque me temo que te confundes de Ruymán, ya que, por desgracia, no he estado en ningún crucero de LogiTravel. 😦

  11. daniela permalink
    Viernes, 13 febrero 2009 7:55 pm

    todo muy cierto, cuando me case (hace poquito) también quería que salga todo muy bien y que todos estén felices no solo yo, hasta que me di cuenta (me hicieron dar cuenta) que muchas veces, mas en esta época la felicidad pasa por no incomodarlos.. económicamente, seamos realista, la boda consume dinero, tanto a novios como a invitados y éstos sin buscarlo, pero hay mil formas para que no pase, hacer una ceremonia sencilla, hacer lista de bodas para todos los presupuestos, un banquete donde todos lleven algo, lo que si es vital es mantenerse tranquilo, porque por mas plan que tengas los nervios te traicionan, y menos mal que no leí ese libro cuando me estaba por casar, hubiera estallado! Muy lindo post Ruymán!

  12. Sábado, 14 febrero 2009 12:58 am

    Daniela, me alegro de que te haya gustado la entrada y, ahora que ya ha pasado la boda, te recomiendo que leas el libro porque seguro que pasarás un buen rato.

    ¡Ah! Felicidades por el enlace. 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: