AQMA: El pobre Honorato

Aunque ya lo nombré de pasada al hablar de Rosa María Sardá y su programa Ahí te quiero ver en la versión original de Aquellos Maravillosos Años, creo que el desdichado Honorato se merece su minuto de gloria. No en vano, el sufrido esposo que resiste impasible –bueno, con un cada vez más notorio temblor en la mano derecha– todos los dardos que le dedica su mujer en los múltiples gags que protagonizaron, probablemente sea de lo más recordado de este programa, junto a su comienzo, en el que la presentadora más excitante de la televisión mundial descendía las escaleras del plató en el que se grababa el programa.
De hecho, el personaje de Honorato –no confundir con el Honorato del anuncio de Saba al que su mujer invitaba a poner la tele, para luego apagarla, básicamente porque sus circunstancias se me antojan antagónicas– fue el que dio mayor popularidad entre el gran público al actor que lo interpretaba, Enric Pous. Según indica su breve biografía en la web IMDB, Pous «se hizo muy famoso por su personaje Honorato en un sketch recurrente junto a Rosa Maria Sardá en el programa de humor Ahí te quiero ver donde interpretaban a un matrimonio maduro y de clase alta».
En efecto, en cada una de sus apariciones en pantalla, Sardá hablaba constantemente, mientras él permanecía en silencio, reaccionando solo con su cuerpo a las distintas impertinencias y críticas que lanzaba su insufrible mujer. Circunstancia que, sin lugar a dudas, le granjeaba de forma automática la simpatía de los telespectadores.
Aunque será siempre recordado por el personaje de Honorato, Enric Pous participó también en casi una veintena de películas, series y programas de televisión, además de desarrollar una carrera también en el teatro. Sin embargo, el cáncer truncó su vida a los 58 años en octubre del año 2000.
Ahí te quiero ver (fragmento), 1987.

