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La historia de un optimista (Entre limones)

Jueves, 27 diciembre 2007

Del mismo modo que los alemanes jubilados invaden Mallorca -y me consta que también algunas zonas de Fuerteventura- para pasar al sol los últimos años de su vida, muchos británicos deciden cambiar la cómoda vida urbana anglosajona por los duros campos mediterráneos de Andalucía. Chris Stewart es uno de esos ingleses y cuenta los primeros pasos de esa aventura en Entre limones, su primera novela.

Según se puede leer en su biografía, Chris Stewart fue el primer batería de Génesis, grupo con el que llegó a grabar un disco. Sin embargo, debió pensar que la formación no tenía futuro y decidió abandonarla para unirse a un circo, enrolarse en un yate en Grecia, escribir una guía de viajes sobre China o aprender a esquilar ovejas. Y, claro, así le fue.

Al final, acabó invirtiendo los pocos ahorros de su vida en la compra de un cortijo, El Valero, en Las Alpujarras. Sin embargo, como destaca la contraportada del libro, escogió “un auténtico parche de montaña lleno de aceitunas, almendros y limones, asentado en el lado equivocado de un río, con ninguna vía de acceso, ni abastecimiento de agua ni electricidad”.

Con un gran componente autobiográfico, Entre limones cuenta la verdadera historia de un optimista, desde que adquiere un hermoso, aunque algo destartalado cortijo, hasta que puede sentirse un habitante de pleno derecho de Las Alpujarras, tras el nacimiento de su hija. Entre tanto, poco a poco y con mucho esfuerzo, va convirtiendo el cortijo en su nuevo hogar. Para ello, Chris cuenta con la ayuda de sus nuevos vecinos, como Domingo. Vecinos que acabarán convirtiéndose en parte de su familia.

La historia, por tanto, nos guía de forma amena y divertida por el proceso de adaptación de un atípico matrimonio inglés de mediana edad al peculiar estilo de vida de esta zona del sur de Granada. Todo el libro está salpicado por una sucesión de anécdotas, contadas con mucho humor y grandes dosis de ironía, aunque conviene no olvidar que está escrito desde el punto de vista de un extraño que aterriza en el pueblo de Órgiva, con la misma delicadeza que entraría un elefante en una cristalería.

En cualquier caso, se trata de una narración amena, ágil, salpicada de humor y que deja un regusto agradable, pero algo extraño. Probablemente este regusto sea fruto de que, sin ser extranjeros, la mayor parte de nosotros seríamos incapaces de entender esas costumbres rurales que tan chocantes le resultan al protagonista, que, incluso tras varios años viviendo en la zona, aún no termina de entender.

Después de leer la novela, que ya tiene continuación en El loro en el limonero, uno tiene que admitir que, a pesar de que El Valero está en el lado erróneo del río, carece de electricidad y agua corriente y el puente desaparece con cada crecida del río, probablemente la vida no podría ofrecer nada mejor.

Y si quieren comprobarlo, lean el libro.

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4 comentarios leave one →
  1. teniente d'hubert permalink
    Viernes, 28 diciembre 2007 9:24 am

    Por lo que veo en el apartado ” Estoy leyendo ” ahora hasta haces doblete… Me imagino que se debe a la necesidad de avanzar en la lista de lecturas pendientes. Espero ver pronto alguna reseña. Yo, por mi parte, le estoy hincando el diente a ” Villa Diamante ” , de B. Izaguirre, y me está pareciendo muy interesante… aunque un consejo: ¡ espera a que editen la edición de bolsillo !

  2. teniente d´hubert permalink
    Miércoles, 2 enero 2008 7:06 pm

    http://www.elmundo.es/elmundo/2008/01/02/cultura/1199277892.html?a=6362f35b9e5a3597ef523b03eef46b41&t=1199300619

    Hummm… ni tu ni yo encajamos demasiado bien en el perfil… O eso o estamos llevando nuestro lado femenino demasiado lejos.

  3. Jueves, 3 enero 2008 1:58 am

    “Una mujer joven, con estudios universitarios, que vive en grandes ciudades y lee novela, es el perfil del lector español, según se desprende de los datos del balance del Plan de Fomento de la Lectura entre los años 2004 y 2007.”

    Creo que, efectivamente, de este perfil sólo nos falla que no somos mujeres… y, dentro de muy poco, lo de jóvenes. Y, encima, acabo de escribir sobre otro libro.

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  1. Limones agridulces (El loro en el limonero) « Un canario en Madrid

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