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Y el año que viene, Eurovisión

Lunes, 30 junio 2008

Este último día del mes de junio se ha convertido, después del domingo de pasión -futbolística, se entiende- en un lunes de resaca y celebración. Tras la victoria de la selección española, ésa que ahora llaman “la Roja”, en la final de la Eurocopa ante la todopoderosa Alemania, el país parece haberse vuelto loco.

El país y parte de Europa, ya que el continente entero se rinde ante el poderío de nuestra selección. Un grupo de jóvenes jugadores que han conseguido unir a un país, casi siempre dividido, bajo la enseña rojigualda. La misma bandera que enfrenta a políticos de todo signo casi a diario.

Cuentan los informativos que, al parecer, las ventas de banderas españolas -con el escudo, con el toro de Osborne o sólo con las tres franjas de color- se han disparado en las últimas semanas, por lo que sus fabricantes han hecho el agosto en pleno mes de junio. Y debe ser verdad, no sólo porque una marea de camisetas rojas y banderas inunda desde hace varias horas la Plaza de Colón, o porque en muchas ventanas y balcones de cualquier barrio de cualquier ciudad del país se repita la misma estampa: una bandera española como homenaje a la selección.

Ni tan siquiera porque el Partido Popular haya desplegado una pancarta de once por tres metros en la fachada de su sede de la calle Génova, muy cerquita de Colón.

Debe ser cierto porque hasta en Cataluña o el País Vasco, críticos con todo lo que signifique España, han celebrado frenéticamente el triunfo de la selección. Con banderas españolas incluidas.

Cuarenta y cuatro años sin ganar ningún título; veinticuatro desde que se perdió la última final; y no se sabe ya cuántos sin pasar de la ronda maldita de cuartos, era demasiado tiempo. La reacción de alegría desbordada por las calles era más que lógica. Si cuando se superó a Italia en cuartos, las calles de Madrid parecían festejar haber ganado la copa, y no un simple paso de ronda, y otro tanto ocurrió tras vencer a Rusia en semifinales, las multitudinarias celebraciones a lo largo y ancho de las diecisiete comunidades autónomas tenían que ser apoteósicas.

Lo que la política no ha conseguido -ni conseguirá- lo ha logrado el fútbol: que todos los españoles estén de acuerdo en algo. Esta selección, campeona de Europa, aún tiene mucho recorrido por delante. Algunos ya la ven campeona del mundo, aunque hace apenas un año pedían la cabeza de Luis Aragonés. Para que se esos pronósticos se cumplan habrá que estar atentos a lo que haga con el bloque el futuro seleccionador.

Sin embargo, dentro de las múltiples expresiones de alegría, llama poderosamente la atención que el presidente del Gobierno, además de defenderse de los que lo acusaban de ser gafe, haya afirmado que este título, el primero obtenido por la selección en democracia, cierra definitivamente la Transición. Ante esta afirmación, cabe preguntarse qué tendrá que ver el fútbol con los regímenes políticos.

Y si la respuesta es que se cierra la Transición porque, precisamente, es el primer título que se gana en democracia, entonces la Transición no se ha cerrado definitivamente. Ese proceso histórico no concluirá hasta que el año que viene, a ser posible, España gane de nuevo Eurovisión. Como proclamaba Cuatro con la selección, podemos, porque pudimos.

Aunque se antoja más factible que la selección gane el Mundial dentro de dos años.

La Plaza de Colón desde la calle Génova

Aspecto, hoy a las seis de la tarde, de la Plaza de Colón desde la calle Génova.

8 comentarios leave one →
  1. teniente d'hubert permalink
    Martes, 1 julio 2008 8:32 am

    Al final… PUDIMOS! 😀

  2. Martes, 1 julio 2008 12:20 pm

    ¡Qué original, D’hubert! 😕

  3. Marta permalink
    Jueves, 3 julio 2008 8:38 am

    Yo tengo mi bandera de espana en mi coche alemán en Alemania. Jeje. Cosa que no haría en territorio comanche (en Espana me refiero).Pero de verdad, tienen buen perder. En mi barrio a las afueras de Stuttgart, donde hay pocos extranjeros y menos espanoles, oí vítores y me alegré por ello. Saludos!

  4. Jueves, 3 julio 2008 10:48 am

    Marta, se me había olvidado preguntarte cómo se había vivido la final por Alemania. Imperdonable. 😦

    Por cierto, ya estoy preparando la maleta. En dos días y medio estaré en Santander. A ver si tengo tiempo para ir contando todo.

    Saludos. 😉

  5. teniente d'hubert permalink
    Jueves, 3 julio 2008 11:12 am

    Llévate el bañador por si te quieres dar un chapuzón en el Cantábrico, ese mar que suena diferente al Atlántico… 😀

  6. Marta permalink
    Jueves, 3 julio 2008 11:34 am

    Estaré pendiente del blog a ver que cuentas de mi tierra… jejeje.

  7. eowyn permalink
    Viernes, 4 julio 2008 8:17 am

    Suena y huele… recuerda…
    Disfruta del viaje! (aunque sea de trabajo)

  8. Viernes, 4 julio 2008 12:57 pm

    ¡Vaya, Eowyn! Al fin te vemos la cara… Parece que sólo falta Marta por unirse al club. 😉

    ¡Ah! Gracias a todos por los deseos de buen viaje. Espero tener algún tiempo para comentar entre el trabajo y las fiestas. 😀

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