(Casi) Total eclipse of the Sun
Tras pasar las informaciones que hablaban de él desapercibidas durante meses, en los últimos días, todo el mundo parece haberse vuelto loco con el eclipse solar de mañana, 12 de agosto. Con una fase de totalidad que abarcará una estrecha franja de la Península Ibérica y una duración que en el mejor de los casos apenas rozará los dos minutos, este fenómeno astronómico ha desatado una fiebre casi comparable con la vivida hace algo menos de un mes con las celebraciones por la consecución de la estrella que acredita a la Selección española como ganadora de su segundo mundial de fútbol.
Incluso en Canarias, donde la Luna apenas ocultará entre un 75 y 77 % del disco solar en su máximo apogeo –aunque la duración total del fenómeno rozará las dos horas–, se ha desatado una fiebre inaudita que ha agotado prácticamente las reservas de gafas que permitan contemplar el satélite terrestre transitando por delante del Sol con seguridad. Si no fuera porque en agosto del próximo año y en enero de 2028 desde las Islas se podrán contemplar, de nuevo de forma parcial, otro eclipse total y uno anular, cualquiera diría que el fenómeno no se va a repetir jamás.
Y, sin embargo –supongo que porque mi cerebro funciona así de mal–, en todo este tiempo, cada vez que escucho hablar del eclipse mi cabeza solo escucha a Bonnie Tyler y piensa que, en este caso y por desgracia sí, ya nunca podremos volver a escuchar su voz en directo nunca más. Tendremos que conformarnos con recurrir a grabaciones como esta que, consternado, ahora compruebo que nunca había traído hasta este blog. Al menos, no en su versión original.
Bonnie Tyler, Total Eclipse of the Heart, 1983.
Para aquellos que no estén en la franja de totalidad del eclipse, se hayan quedado sin gafas de protección o se encuentren en ambas situaciones, el Instituto Geográfico Nacional retransmitirá el evento en directo a través de YouTube desde el Observatorio Astrofísico de Yebes, en Guadalajara. Otro tanto hará el Instituto de Astrofísica de Canarias, para lo que parte de su personal se trasladará hasta el Cerro del Otero, en Palencia, desde donde se emitirá un programa de divulgación científica, análisis técnico e intervenciones institucionales coincidiendo con el desarrollo del fenómeno astronómico.

