Saltar al contenido
Anuncios

Ya no nado nada

Martes, 2 octubre 2007

Estos días se cumple un año desde que me trasladé a Madrid. Los últimos doce meses de mi vida han sido muy intensos y sorprendentes. La primera sorpresa fue el adaptarme tan rápido a vivir solo y lejos de casa. Gracias a eso y a una rutina vertiginosa, el año se me ha pasado volando, casi en un suspiro. Sin embargo, hoy me parece muy lejano aquel 29 de septiembre en que, con dos mochilas, el maletín del portátil y dos maletas que pesaban casi sesenta kilos, mi madre y yo cogimos un avión con destino Madrid. A los dos días, ella volvió, pero yo me quedé allí.

Quizá una de las cosas que peor he llevado durante este tiempo es que, desde que estoy en Madrid, ya no nado. Después de algo más de siete años ininterrumpidos yendo a la piscina tres veces cada semana, cortar con esa rutina se nota. Y tratar de retomarla, aún más.

El pasado lunes, casi un año después, volví a meterme en una piscina climatizada. Conseguí acoplarme con un monitor y no nadé demasiado. Una vez que se deja de nadar, el fondo físico se pierde con gran facilidad, lo que provoca que no seas capaz de seguir el que, hasta hace un año, era tu ritmo habitual.

Esta noche he vuelto a ir, pero por libre. Aún estoy sorprendido, porque, aún nadando a un ritmo inferior al que era mi ritmo habitual –y gracias a que estaba solo en la calle de nado libre–, conseguí hacerme 1.250 metros en 45 minutos y salir del agua sin mareos ni flojera de piernas, aunque muerto de hambre. La piscina siempre me ha dado hambre.

Estoy seguro de que esta noche dormiré mejor que en mucho tiempo, aunque puede que mañana pague las consecuencias en forma de agujetas por todo el cuerpo. Y es que la inactividad, la barriguita que no quiso terminar de marcharse cuando adelgacé y la edad que uno va acumulando tienen que hacerse notar por algún lado. Tengo que plantearme seriamente buscar una piscina que pueda compatibilizar con mi estresante horario, cuando vuelva a Madrid.

Si en un año sin nadar he conseguido que mi estómago no crezca, ya va siendo hora de acabar de reducirlo.

Anuncios
2 comentarios leave one →
  1. Millaquito permalink
    Martes, 2 octubre 2007 5:39 pm

    Jo, yo también tengo que dejar la pisci y la verdad es que aunque hace poco más de un mes que no voy lo noto muchísimo. A ver si reabren la piscina municipal de Arucas para poder ir, aunque sea un finde en una escapadita.
    ¡Creo que el cloro es adictivo! :S

  2. Martes, 2 octubre 2007 6:22 pm

    Pues tú podrías nadar, que tienes un cacho playa que no veas al lado de tu casa, en lugar de estar quejándote. Pero sí, yo también prefiero que reabran la piscina de Arucas, porque me da que, en diciembre, en Teror tiene que hacer mucho frío.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: