Frase de la semana
"Los libros son amigos que nunca decepcionan"
Thomas Carlyle
Con los ojos de un niño
Esta mañana, mientras iba hacia la redacción empecé a leerme El niño con el pijama de rayas, de John Boyne. Cuando quise darme cuenta ya llevaba leídas más de 60 páginas. Ahora, ya en casa, veo que me he devorado más de la mitad del libro. A este ritmo, calculo que mañana a medio camino de vuelta ya lo habré acabado.
Embutidos
Hay algo que no dejo de preguntarme desde que llegué a Madrid, hace ya casi un año. En realidad, no es más que una tontería, pero es una cuestión que tengo que lanzar al aire. En Canarias, hasta donde yo conozco, cuando compras embutidos en el supermercado, a la hora de cortarlos en lonchas, siempre retiran el plástico que cubre la pieza. Aquí, por el contrario, los cortan con el plástico.
Limones salvajes del Caribe
Últimamente proliferan los anuncios publicitarios de muy dudoso gusto. Es justo reconocer que la publicidad en España tiene un nivel bastante aceptable, aunque no siempre. Ayer, mientras comíamos, no recuerdo muy bien por qué, salió a relucir el tema de los distintos usos de la mujer en la publicidad. Y, sobre todo, el degradante.
Una de fútbol
En alguna ocasión he comentado que no soy muy futbolero. Sin embargo, con la U.D. Las Palmas, con el equipillo, es obligado hacer una excepción. Siempre me pareció una tontería ver a hombres como castillos emocionados, llorando o llenos de alegría como resultado de las andanzas de su equipo de fútbol. No lo entendía. Cuando quise darme cuenta, me había pasado lo mismo. Creo que la culpa es de mi abuelo y su manía de escuchar a Segundo Almeida.
La estación de lluvias
Normalmente, después de comer, un numeroso grupo de compañeros solemos ir a tomar café a un irlandés que está cerca de la redacción. Allí pasamos una media hora charlando de muchas cosas y nada a la vez. Ayer, por ejemplo, empezamos a hablar de nuestros lugares de origen. Una de mis compañeras decía que era impresionante todo lo que sé acerca de Canarias. Ella reconocía que sabe menos de su ciudad, Madrid, que muchos foráneos, algo, por otro lado, muy normal. No creo que yo sepa mucho sobre las Islas, sino que por estas tierras se ignora demasiado sobre ellas.
Maroon 5: Allí estaremos
Hasta hace muy poco tiempo, cualquier evento musical que se celebrase en las Islas (Womad, Son Latinos, Campus Rock…) era sinónimo de la presencia de las cámaras de Televisión Española en Canarias. De hecho, anunciaban estos acontecimientos bajo el eslogan «Allí estaremos». Con el plan de reforma, el centro de TVE-C quedó reducido a la mínima expresión y yo me vine a vivir a Madrid.
El pintor de historias
Todos, a lo largo de nuestras vidas, sentimos predilección por las obras de determinados autores. Nuestros gustos, estados de ánimo o, incluso, el grado de madurez pueden hacer que estos autores vayan variando con el paso de los años. Sin embargo, hay algún escritor que siempre ocupa un lugar destacado, como un testigo impasible que resiste todos los cambios. Todos tenemos nuestros escritores preferidos. Al menos, todos los que amamos la lectura.
«Señora conductor»
El tráfico en Madrid suele ser infernal. Igual que en cualquier gran ciudad. Quizá ése sea uno de los motivos por los cuales no suelo coger la guagua. Es mucho más cómodo y rápido ir en metro, evitando los atascos urbanos, o en tren de cercanías. Además, el mismo abono mensual sirve para los tres medios de transporte, con lo que se goza de la ventaja de poder tomar el medio que más nos convenga en cada momento.
La justicia no saca fotos
Agosto es el mes en que todos los medios se quedan sin noticias que ofrecer a sus lectores, oyentes o espectadores. Es el mes en el que el periodismo imaginativo sale del fondo del cajón y son noticia todas aquellas cosas que no lo serían en cualquier otro mes del año, salvo, tal vez, el Viernes Santo. Por ello, no me extrañé nada esta tarde cuando me encontré con que una de las noticias más destacadas de la web de El País era que las fotos que sacamos los españoles dicen que somos pesimistas.
Trabajo en una cámara frigorífica
En lugar de en una redacción, estamos trabajando en un congelador. A esa conclusión hemos llegado mis compañeras de sección y yo esta mañana, después de soportar no sé cuántos días ya de gélido aire acondicionado. Y es que parece que la empresa no ha escuchado las recomendaciones del Ministerio de Medio Ambiente y sus 24 grados, o no ha sabido regular la torre de refrigeración para que enfríe algo menos después de la desbandada del personal al que las vacaciones les ha llegado en estos días.

