Frase de la semana
"Los libros son amigos que nunca decepcionan"
Thomas Carlyle
De procesión por Vegueta
Esta pasada Semana Santa he aprovechado mi estancia en la Isla, como cada vez que voy, para salir con los amigos. Creo que, ahora que estoy fuera, nos vemos más que antes. Últimamente, además, nuestras salidas ya no son como antes. Ahora suelen limitarse a una cena, una vueltita por un par de garitos y a casita más o menos temprano, porque mañana hay que trabajar y los excesos ya comienzan a pagarse.
Escaleras mecánicas
Una de las primeras cosas que uno aprende al llegar a Madrid -junto con que en la estación de metro Atocha-Renfe siempre es hora punta- es que en las escaleras mecánicas de los edificios públicos hay que ir por la derecha, dejando libre la mitad de la izquierda.
El espectáculo de las noticias
Hace unos días recibí, a través de un boletín del Poynter Institute, un comentario acerca de un vídeo proyectado en la cena anual de la Asociación de Corresponsales de Radio y Televisión de Estados Unidos.
La Caja
Aprovechando mi escapada de Semana Santa a Gran Canaria, y mal acostumbrado a las megasalas modernas, hoy me he acercado por los Galaxy’s para ver la primera película del realizador grancanario Juan Carlos Falcón, basada en la novela Nos dejaron el muerto, de Víctor Ramírez.
Los canarios no sabemos hablar
Uno de los asuntos que más discusiones provoca entre canarios y peninsulares cuando uno vive fuera es el uso de palabras y expresiones propias de las Islas y que, muchas veces, son motivo de asombro por parte de los peninsulares. A este asombro se le suele unir un tono peyorativo, al asimilar el uso de nuestro léxico, junto con nuestro acento, a una presunta incultura. Una frase muy escuchada es que los canarios no sabemos hablar.
Un canario en Madrid
Tras varios coqueteos en la blogosfera, hoy, al fin, me he decidido a iniciar una nueva andadura en la que pretendo dejar constancia de las impresiones causadas por cualquier hecho que me llame la atención, contado siempre desde un punto de vista bastante irónico y muy personal. A esas impresiones se unirán también algunas vivencias personales que, por el motivo que sea, merezcan ser compartidas.
Un canario en Madrid nace, por tanto, con la finalidad de contar aquellas cosas que despierten mi interés de una forma cercana, pero sin abandonar ese punto de vista periférico desde la centralidad, o centrado desde la perificidad, que te da el haber nacido, crecido y vivido más de veinticinco años en la región más alejada del centro del país.
Circunstancias como trasladarme desde Canarias hasta Madrid, comenzar nuevos estudios tras años alejado de la Universidad y alguna experiencia académica, como Tendencias y, ya más en serio, Curiosidades y arretrancos –desaparecidas hoy ambas bitácoras–, me han empujado a abrir este rinconcito en el que colgar mis arretrancos y otras cosas curiosas que puedan ser de interés a quien se decida a perder algo de su tiempo conmigo.
Como ya señalé en alguna ocasión, espero que esta visión sea lo más interesante posible para todos aquellos que quieran compartirla. A partir de hoy, este trocito de la Red está abierto a sus comentarios.
[Actualizado el 28-02-2009]

