Frase de la semana
"La suerte es el cruce de caminos donde la preparación se encuentra con la oportunidad"
François de La Rochefoucauld
Mil cámaras
Desde que me convertí en usuario más o menos habitual del metro de Madrid, hace ya casi cuatro años, siempre me llamó la atención el uso que hacen de las papeleras de las diferentes estaciones para ofrecer mensajes útiles a los usuarios de este medio de transporte. Algunos de los más habituales son «Le recordamos que está prohibido fumar el toda la red de metro» o «Para comunicarse con el personal de la estación, utilice los interfonos amarillos». Sin embargo, a mí siempre me ha llamado la atención el que advierte de que más de mil cámaras velan por nuestra seguridad.
Reticencias de gimnasio
Llevo un par de meses intentando mentalizarme para apuntarme a alguno de los gimnasios que hay cerca de casa o del trabajo (que casi viene a ser lo mismo), a pesar de que mi horario laboral no hace precisamente sencilla la constancia necesaria. Sin embargo, vídeos como este que me envió Eowyn hace algún tiempo, me convencen de lo fundadas de mis reticencias y la conveniencia de cambiar el gimnasio por la búsqueda de una siempre añorada piscina.
Desde Firgas con amor
Parece que la moda del lipdub ha llegado para quedarse. Los hemos visto en pasillos de facultades, salas de hospitales e, incluso, redacciones de cadenas de televisión. Sin embargo, este que me envió Manuel Ángel, aunque no sea de los que tiene una técnica más refinada, me ha gustado especialmente. Supongo que porque está hecho, a beneficio de una buena causa, por los profesores y alumnos del Instituto de Firgas, en Gran Canaria. Y, como todos ustedes saben –y si no lo saben se lo digo yo–, Firgas está justo al lado de Arucas.
Vamos, que la tierra tira.
El Monstruo del Sebadal, online
Después de todo el revuelo que montaron durante la preproducción, rodaje y promoción, me quedó bastante magua por no haber podido ver el cortometraje de El Monstruo del Sebadal, ya que sólo se proyectó en Tenerife. Por suerte, hace ya unos días que está en la red. Y, por lo que cuentan, está siendo todo un éxito.
Si deciden verlo, tengan cuidado, que aruña.
Mano izquierda
Todos en el país temían al rey. Aunque nunca fue su intención, con el paso de los años se había convertido en un siniestro personaje que, por más que lo intentaba, no daba una a derechas.
Cuando intentaron advertirle de un complot contra su persona, confundido, hizo ejecutar a los consejeros que lo habían puesto en alerta, en lugar de a quienes pretendían acabar con su vida. A estos últimos, en vista del estropicio, les faltó tiempo para huir hacia un reino vecino. Porque la furia del rey era harto conocida.
De hecho, aún se recuerda aquella vez que hizo azotar a su cocinero sólo porque olvidó sazonar convenientemente un filete. El día que obligó a una de las doncellas de palacio a ingresar en un convento, sólo porque dejó una minúscula arruga en una de las sábanas de su lecho, también será difícil de olvidar.
Y es que, a pesar de ser zurdo, el rey carecía por completo de mano izquierda.
Testimonios «en primera persona»
Anduve hoy tan ajetreado entre mis Historias de Controladores (buen título para un relato o novela; me lo apunto) y la preparación de una entrevista que hago mañana por la mañana, que se me escapó un teletipo de Efe que, a media tarde, informaba del regreso a Barajas de un avión de Delta Airlines, tras sufrir un problema en los flaps en el momento de despegar con destino a Nueva York.
Marketing becario
Los becarios que este año forman la Esuela de Prácticas de ABC se han propuesto aprovechar el verano para aprender el máximo posible, sin dejar por ello de disfrutar de todo lo que puedan de estas fechas. En el casi mes y medio que llevan con nosotros ya han organizado varias quedadas para salir de marcha.
La ventana indiscreta
Llevo varias madrugadas escuchando cómo desde la calle se cuelan en mi dormitorio sonidos de conversaciones ruidosas, a través de la ventana abierta. En el duermevela en que me encontraba no acertaba a identificar el lugar del que procedían, aunque estaba seguro de que no venían de la acera. Anoche, en medio del calor que, de nuevo, envolvía la madrugada madrileña, y fruto de la más absoluta de las casualidades, encontré la respuesta al misterio.
Something’s Always Wrong
Hace hoy justo dos meses, después de leer Un mal día, el relato que escribí para el libro Taller de Cuentos, un compañero de la sección me envió un correo en el que decía: “Si algún día se rodara un corto, esta es la canción que debería sonar en los créditos finales”.
Aunque no conocía ni al grupo ni el tema y tampoco creo que el cuento se convierta nunca en un corto, tengo que reconocer que la canción le viene como anillo al dedo.
En efecto, algo siempre va mal.
Toad The Wet Sprocket, Something’s Always Wrong, 1994.
Apatía estival
Creo que estoy empezando a preocuparme. Siempre he utilizado este blog como una vía de escape, en la que expresar lo que me sugería casi cualquier cosa que veía. Incluso cuando más trabajo he tenido, siempre he encontrado un hueco –robado a las horas de sueño, la mayor parte de las veces– para contar lo que me apetecía. Hasta ahora.

