Frase de la semana
"La suerte es el cruce de caminos donde la preparación se encuentra con la oportunidad"
François de La Rochefoucauld
Contradicción
La falta de sueño, ese ir por la calle como sonámbulo, cabeceando y en modo automático mientras tus ojos luchan por seguir abiertos, hacen que tu mente –tal vez en esa lucha por no quedarse dormida; tal vez porque está a punto de ser vencida por el sueño– te juegue malas pasadas, en forma de inverosímiles pensamientos que, a pesar del estado de semiinconsciencia en que se generan –o quizá por ello–, asustan por su increíble lucidez.
Platós naturales
Que las Islas Canarias reúnen todas las características necesarias para convertirse en siete platós naturales totalmente diferentes en los que realizar todo tipo de producciones audiovisuales en cualquier época del año es indiscutible. Que esas cualidades, pese a algunas excepciones, no han sido suficientemente explotadas, lo es aún más.
Tendencia a anticiparse
Hace unas semanas, se cumplieron trece años del miércoles santo en que conseguí acabar con mi penitencia al aprobar el examen práctico del carné de conducir. El hecho de que este año la efeméride casi coincidiera con la Semana Santa, me trajo a la cabeza algo que me había ocurrido unos meses antes de ese día, cuando pasaba el preceptivo reconocimiento médico que debería determinar la aptitud física para conducir, pero que sólo sirve para sacarnos algo (más) de dinero.
Carne de lata
Estos días en Gran Canaria, además de para desconectar de la rutina diaria y descansar –más bien poco– me están sirviendo para resolver una suerte de trámites de muy diversa índole y, por supuesto, para aprovisionarme de todo aquello que no puedo obtener en Madrid.
Abriendo en ventanas nuevas
Hace unas semanas, propuse a los lectores de esta bitácora que me indicaran, a través de una encuesta, de qué manera les gustaría que se abriesen los hipervínculos incluidos en sus artículos. Aunque inicialmente pensaba que las respuestas iban a estar muy divididas entre cargar en la misma ventana del navegador o en una pestaña nueva, lo cierto es que ha sido esta última opción la mejor valorada, al cosechar casi la mitad de los votos.
La ‘che’ guanche
Nunca he entendido –ni entenderé– porqué dicen los peninsulares eso de que los canarios pronunciamos la ‘ch’ como si fuera una ‘y’, es decir, que cuando creemos decir «muchacho», ellos, al parecer, nos escuchan decir algo que se parece a «muyayo». Entiendo que el seseo que empleamos al hablar les puede resultar extraño; incluso que les llame la atención la forma en la que aspiramos las ‘s’ intervocálicas y que crean que «nos las comemos».
Parece que fue ayer
Pensaba comenzar esta entrada escribiendo que parece que fue ayer cuando decidí embarcarme por tercera vez en la aventura de abrir una bitácora y ya han pasado tres años. Sin embargo, si iniciara así este texto, además de recurriendo a un manido tópico, estaría mintiendo. Porque es mentira que parezca que fue ayer.
Con la Iglesia hemos topado II
Andan últimamente las cosas algo difíciles para la Iglesia Católica en relación con su actuación en muchos –casi todos, para ser más exactos– casos de pederastia en los que se han visto envueltos algunos de sus miembros. Como ya ha ocurrido en anteriores ocasiones, sólo el humor ha sabido juzgar el problema en su verdadera dimensión, sin caer en sensacionalismos inútiles e innecesarios.
Tiempo de recompensa
Después de cada sacrificio –no voy a decir penitencia–, viene un tiempo de tranquilidad; de descanso. Pero con algo de suerte y a poco que nos lo propongamos, ese tiempo de descanso puede convertirse en una auténtica recompensa. Digamos –a modo de ejemplo– que al sacrificio de haber trabajado el pasado fin de semana y este festivo Jueves Santo que acaba de concluir, por pura justicia laboral, le siguen unos cuantos días de descanso.
La recompensa, en cambio, consiste en que no los pasaré en Madrid, sino en Gran Canaria, en casita. Sin embargo, en vez de comenzar a disfrutarla en un tren, lo hago a bordo de un avión de Iberia.
Undrop, Train, 1998.
Resistencia al cambio
El ser humano, que a lo largo de la Historia ha demostrado reiteradamente ser un animal de costumbres, por lo general presenta una gran resistencia a los cambios. Quizá la máxima expresión de su ansia de estabilidad –y la consecuente y tranquilizadora rutina que se deriva de ella– radica en dos simples hechos.

